Oraciones

 

Pasión de Cristo, Confórtanos.

Madre Dolores Medina, Ruega por Nosotros.

San Pablo de Cruz, Ruega por Nosotros.

Padre Diego Alberici, Ruega por Nosotros.

Todo por ti Jesús mío, Y en unión de tu Santísima Pasión.

 

Oración

Padre de bondad, Tú que Inspiraste en el corazón de tu siervo Diego de San Francisco un amor intenso por Jesús Crucificado y le diste el don de transmitir incansablemente el poder salvador de la Cruz a la gente más sencilla, de comprometerse en la educación cristiana de niños y jóvenes y de velar, con corazón de Padre! por el crecimiento espiritual de las personas a él confiadas, concédenos, según su ejemplo, descubrir el sentido salvador del sufrimiento y escuchar obedientemente tu voluntad para comprometernos en la construcción de un mundo más humano y más justo. Te pedimos, si es tu voluntad que sea elevado a los altares, para que nos sirva de modelo n el seguimiento de tu Hijo y, por intercesión de tu fiel siervo, te rogamos nos concedas la gracia que necesitamos en este momento. Así sea.

 

Oración

¡Oh, Dios! Tú que purificaste a tu sierva Dolores en la cruz del dolor y la elevaste a una intensa vida de unión contigo, dándole un celo ardiente por la salvación de los hombres que la hizo consagrar su vida a propasar la Pasión santísima de tu divino Hijo y a los dolores que sufrió su santísima Madre, a la educación de la niñez y de la juventud, y a orar y trabajar por la santificación de los sacerdotes y aspirantes al sacerdocio, te pedimos humildemente te dignes glorificarla elevándola a los altares. Por su intercesión concédenos lo que te pedirnos si es para bien nuestro. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Así sea.

 

Pasionista me llamas a ser

Muy pronto Señor tu llamado escuché, mi respuesta de prisa yo te seguiré, me mostraste el camino y la dirección confiada/o te dije en tus manos estoy. Pasionista me llamas a ser, misionera de Cruz de Pasión, seguidora del amor revelado a los crucificados a los del mundo de hoy. Poco a poco Señor me dejé modelar, me mostrarte en la vida tu forma de amor, el anhelo de Pablo es mi gran ideal, la memoria de Cruz vencerá todo mal. La Pasión del mundo dolor y sufrir, rostros marcados, lamento y clamor, Pasión por la vida es hoy la misión, ser señal de esperanza y de liberación.

 

Consagración Pasionista

Señor te consagramos nuestros pensamientos y afectos, nuestros deseos palabras y acciones, nuestra vocación, nuestro porvenir, nuestra vida, cuanto somos y tenemos todo es tuyo, todo te pertenece, queremos vivir para siempre dentro de la llaga de tu adorable corazón, Madre acúrdate que somos tus hijas/os guárdanos y defiéndenos amén y al nombre de Jesús toda rodilla se dobla en el cielo y en la tierra y toda lengua proclame Jesucristo es el Señor para la Gloria de Dios Padre.

 

Desde el amanecer

Señor, desde el silencio de este día que nace, vengo a pedirte paz, sabiduría y fortaleza. Quiero mirar el mundo con ojos llenos de amor, quiero ser paciente, comprensivo y amable. Quiero ver más allá de las apariencias. A tus hijos, mis hermanos, tal como Tú los ves, para no mirar más que lo bueno de cada uno. Cierra mis oídos a todo lo que sea calumnia, guarda mi lengua de todo malquerer, que sólo permanezcan en mi los pensamientos que te alaban. Que yo sea de tal manera que cuantos se acerquen a mi descubran tu presencia. Lléname de todo lo tuyo, para que a lo largo del día te revele en todo y a todos.

 

Ofrecimiento en tus manos

Señor, comenzamos un nuevo día: un día que nos entregas para amar, un día nos regalas sencillamente… porque nos quieres: porque tu amor de Padre es mayor que todo lo que podemos imaginar. Por eso, en este día que ahora comienza, quisiera poner mi vida en tus manos, en esas manos de Padre que todo lo sabe modelar. Quisiera ser hoy par el hermano un vivo mensaje de paz, un eco de tu voluntad, un reflejo de la vida sale de Ti.

 

Salmo al comenzar la mañana

Al tocar la luz del día mis ojos, Señor, mi corazón se levante hacia ti en busca de tu mirada. Escucha las palabras de quien siente la vida de nuevo y estate atento, Señor; sé cercano a mi mano abierta. Da respuesta a mi pregunta; ayúdame en mi inquietud, tu que eres mi Señor y mi Dios, en quien yo confío. A ti abro mi ser, mis ganas de vivir, mi despertar: de mañana, en tus manos pongo mis miedo y mis ilusiones; de mañana, en tus ojos pongo la pureza y sinceridad de mi búsqueda; de mañana, en tu camino quiero dirigir mis pasos. Oye mi voz, Señor, tú que eres bueno y compasivo y alienta mi vida que busca en ti luz y calor.

 

Bendícenos Señor

Señor, bendice nuestras manos para que sean delicadas. y sepan tomar sin jamás acaparar, y estrechar sin aprisionar; para que sepan dar sin calcular y tengan la fuerza de bendecir y consolar. Señor, bendice nuestros ojos para que sepan ver las necesidades de nuestros hermanos y no olviden nunca de ver lo que a nadie atrae; que sean capaces de ver atrás de las apariencias para que los demás se sientan felices por nuestro modo de mirarles. Señor, bendice nuestros oídos para que sepan oír tu voz y perciban muy claramente los gritos de los afligidos; que sepan quedarse sordos al ruido inútil y a la palabrería vana, pero no a las voces que claman pidiendo que se les escuche y comprenda, aunque turben nuestra comodidad. Señor, bendice nuestros corazones para que sean templos vivos de tu Espíritu y sepan dar calor y refugio; para que sean generosos en perdonar y comprender, y aprendan a compartir el dolor y la alegría con la fuerza de tu gran amor, Dios nuestro, bendícenos y dispón de nosotros con todo lo que somos, y con todo lo que tenemos.